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    Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones -- Gobierno de Chile

Pedro Pablo Errázuriz logró renegociar contratos que vencían el 2018, 2020 y 2022 y sumar exigencias para mejorar el sistema:

Ministro de Transportes anuncia fin de negociaciones con empresas del Transantiago y asegura punto de quiebre para una mejora continua en la calidad de servicio

• Nuevos contratos, que comenzarán a regir una vez que Contraloría tome razón –lo que se espera ocurriría entre enero y febrero- terminarán con el pago garantizado a las empresas, obligando a éstas a detenerse en paraderos, mejorar frecuencias, disminuir caminatas y controlar evasión. Además, permitirán disminuir el número de transbordos y resguardar a los trabajadores, pues incluyen la obligación de las empresas de pagar una millonaria boleta de garantía en caso de incumplimientos laborales.

 

• Ministro explicó que las mejoras al sistema serán graduales y perceptibles de aquí a un año, pues la idea es no volver a tener un big bang como sucedió al inicio de este sistema de transportes.

Tras casi un año de consultas ciudadanas, reuniones con expertos, viajes en hora punta y un duro proceso de negociación con las empresas que operan el sistema, el Ministro de Transportes, Pedro Pablo Errázuriz, anunció hoy el fin de los contratos que tenían los privados con el Estado y que beneficiaban principalmente a las empresas y su reemplazo por nuevas condiciones que tendrán como foco la calidad de servicio para los usuarios. 

Estamos terminando con los contratos hechos para beneficiar a las empresas y cambiándolos por contratos que benefician a las personas , sostuvo el Secretario de Estado, quien explicó que era indispensable actuar ahora para evitar que los santiaguinos siguieran condenados a un mal servicio de transportes hasta el término de los malos contratos actuales, estipulado para el año 2022 .

Los nuevos contratos, que comenzarán a regir una vez que Contraloría tome razón lo que se espera ocurriría entre enero y febrero- terminarán con el pago garantizado a las empresas, obligando a éstas  a detenerse en paraderos, mejorar frecuencias, disminuir caminatas y controlar evasión. Además, permitirán disminuir el número de transbordos y resguardar a los trabajadores, pues  incluyen la obligación de las empresas de pagar una millonaria boleta de garantía en caso de incumplimientos laborales.

Además, el Ministro explicó que los cambios se irán haciendo de forma paulatina, con el objetivo de lograr una transformación profunda del Transantiago en el lapso de un año. 

"No queremos otro big bang como el de 2007, por eso ahora el principal desafío será implementar las mejoras que vienen con estos contratos de forma paulatina, informando a los usuarios de las mejoras, cambios de recorridos, pero también exigiendo y vigilando a las empresas para que cumplan las nuevas condiciones, todo lo que se traducirá en beneficios reales para la gente", indicó la autoridad.

Esperamos que las empresas estén a la altura del nuevo desafío y como Gobierno, nos comprometeremos a ser más exigentes que nunca con la calidad del servicio ya que ahora tenemos las herramientas para hacerlo, agregó el ministro Errázuriz. En ese sentido, la autoridad apuntó a que se sentaron las bases para una nueva relación que signifique prestar un servicio de calidad a los usuarios, por lo que es de suma relevancia que las empresas hayan aceptado la invitación del Ministerio, para trabajar en la mejora gradual y definitiva del sistema.

De esta forma, se espera cumplir con los tres objetivos principales de los nuevos contratos: Mejorar la calidad del servicio, disminuir los costos del sistema haciéndolo más eficiente y, por último,  redefinir los roles del Transantiago, donde los privados se preocupen de operar el transporte público de una manera eficiente y el Estado se concentre en la fiscalización de esas operaciones.

DIEZ PUNTOS CLAVE

Los nuevos contratos establecen cambios profundos al sistema actual, en al menos 10 puntos clave, que permitirán en forma paulatina y progresiva mejorar la calidad del transporte público:

1.- Ingresos por pasajeros transportados: El 70% de los ingresos que recibirán las empresas será por pasajero transportado; lo que significará que ahora las concesionarias deberán responder a la demanda de pasajeros, deteniéndose en las paradas y trasladándolos a sus destinos y terminando con el hábito actual de circular sin tomar pasajeros.

2.- Cambio al sistema troncal-alimentador: Las antiguas zonas del Transantiago se fusionan para responder a las reales demandas de viajes a las personas, poniendo fin a una división arbitraria que sólo obligaba a las personas a trasbordos innecesarios y largas caminatas.

3.- Calidad de servicio como foco del transporte: Las empresas tendrán descuentos, que antes no existían, por mala gestión y atención a usuarios en materias de alta relevancia para las personas como tiempos de espera prolongados en paraderos, fallas de frecuencia, grado de hacinamiento en buses, estado mecánico y de higiene en buses y el buen trato de los conductores hacia las personas.

4.- Empresas se hacen responsables de la evasión: Por primera vez desde el inicio de Transantiago las empresas deberán hacerse cargo de la evasión, buscando fórmulas para su control como zonas pagas, instalando mayor número de validadores, instalación de torniquetes en los buses, por ejemplo. De esta forma se disminuirá el número de personas que no pagan su pasaje y perjudican a los que sí pagan.

5.- Más atribuciones fiscalizadoras sobre los buses: El Ministerio de Transportes contará con mayores facultades para evaluar las condiciones de los buses en terminales y rutas, terminando con la limitante de no poder ingresar a los depósitos para fiscalizar los vehículos.

6.- Fin de zonas exclusivas de concesión: Existirán zonas preferentes y no exclusivas, lo que permitirá generar una competencia controlada. Esto significará beneficios directos para los usuarios con menos transbordos, recorridos más directos y mayores opciones de viaje. Además, implica terminar con las indemnizaciones a las empresas por las extensiones de Metro.

7.- Protección a los trabajadores: Las concesionarias deberán entregar boletas de garantía de hasta 18 mil U.F. al Ministerio de Transportes, las que serán cobradas en caso de incumplimiento de sueldos y cotizaciones. Con esto se fortalecen las herramientas del MTT para velar porque los trabajadores de Transantiago cuenten con sus pagos y cotizaciones al día, promoviendo un mejor clima laboral.

8.- Renovación de flota: Las empresas que forman parte del sistema deberán cambiar y modernizar su flota, eliminando los más de 800 buses enchulados que quedan en Transantiago, reemplazándolos por nuevos en un plazo de dos años.

9.- Mejores viajes para los usuarios: Los nuevos buses que ingresen a Transantiago contarán con un mejor diseño interior, perfeccionando la inclinación de los asientos, mayor cantidad de agarraderas y una mejor iluminación interior. En suma, otorgando viajes más cómodos y seguros para los usuarios y respondiendo a las necesidades reales de las personas.

10.- Más facultades a la Coordinación de Transantiago para exigir mejoras rápidas y oportunas ante contingencias: Las empresas concesionarias estarán obligadas a respetar un protocolo con Transantiago para responder efectivamente frente a contingencias de los servicios en la vía pública, cuyo incumplimiento significará multas. De esta forma, las empresas deberán tener una mejor reacción frente a caídas de frecuencia, tiempos de espera prolongados y regularidad de los servicios.

NUEVAS CONCESIONES

La renegociación de contratos se realizó como parte de un proceso más profundo que incluyó un rediseño de las actuales concesiones de Transantiago, donde se privilegió unir zonas de operación de modo tal de reducir transbordos y mejorar la conectividad de las personas.

Con ello, el mapa de Transantiago quedó de la siguiente manera:

Buses Metropolitana: Mantiene la troncal 5 y asume la zona J, hasta ahora operada por Comercial Nuevo Milenio, que corresponde a las comunas de Cerro Navia, Lo Prado, Quinta Normal y Pudahuel. Con ello, la zona poniente logra una fusión que le permitirá mejorar los viajes y reducir los transbordos hacia el centro de Santiago, Providencia, Vitacura, Las Condes, Ñuñoa y Peñalolén.

Subus: Mantiene la troncal 2 e incorpora la zona G que estaba en manos de Las Araucarias, conformada por las comunas de La Cisterna, El Bosque, San Ramón, La Pintana y San Bernardo. Con ello, se eliminarán los transbordos desde el sur de la ciudad hacia el centro y norte de Santiago, principalmente a través de los ejes Santa Rosa, Gran Avenida, Vicuña Mackenna, Av. Independencia y Av. Recoleta.

Buses Vule: Mantiene la troncal 3 y la zona H, esta última bajo su administración desde el retiro de la quebrada Buses Gran Santiago, en octubre pasado. Incorpora la zona I, hasta ahora operada por Comercial Nuevo Milenio; además de la zona E que estaba concesionada a Unitran. Esto permitirá mejorar la conectividad de los viajes entre las comunas de Maipú, Estación Central, Cerrillos, La Granja, La Florida, Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo, San Miguel, San Joaquín y el sector norte de Santiago, principalmente Quilicura y el anillo Vespucio nororiente.

Redbus: Mantiene la operación de las zona alimentadora B, que administra desde la desaparición de Buses Gran Santiago en octubre; además de la zona C. Esto permitirá mejorar la oferta de recorridos y eliminar transbordos entre comunas de alto intercambio de viajes como son Huechuraba, Recoleta, Independencia, Conchalí, Renca, Quilicura, Las Condes, Providencia, Lo Barnechea y Vitacura.

Alsacia: Mantiene la troncal 1 con un grupo de servicios que integra la ciudad a través del anillo de Américo Vespucio.

Express: Mantiene su operación con troncal 4 y añade a sus actuales servicios los vigentes en la actual zona D, conformada por las comunas de Ñuñoa, La Reina, Macul y Peñalolén. De esta forma, se mejorará la conexión del sector con menos transbordos hacia Alameda, Av. Providencia, Apoquindo, Av. Las Condes, San Pablo y Pajaritos, principalmente.

STP: La empresa mantendrá el control de la zona F, que corresponde a la comuna de Puente Alto, privilegiando las combinaciones con la línea 4 de Metro y los troncales de Av. Concha y Toro y Santa Rosa.